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Opinión / Contexto Capital

Desarrollemos la tolerancia

Capital Digital
Capital Digital redessociales@capitalmedia.mx
Hace 1 año
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Son una vergüenza para el género humano los delitos de odio, las conductas violentas discriminatorias en contra de grupos étnicos, contra mujeres, homosexuales, niños o por asuntos étnicos, de religión o afiliación política.

Los gobiernos han fracasado en su intento de proteger a estos sectores de la población, han creado leyes contra la discriminación, pero constantemente se cometen actos de barbarie, lo mismo en Europa que en Oriente, Estados Unidos o México.

Aunque no fue tan publicitado como lo que ocurrió en un bar gay en Orlando, Florida, apenas la semana pasada, en una casa de la comunidad de Coxcatlán, Puebla, sujetos encapuchados asesinaron a balazos y con arma blanca a cinco hombres, cuatro mujeres y dos niños, además de dejar heridos a otros dos infantes; todos miembros de una familia.

Según los testimoniales, esta masacre fue encabezada por un sujeto que hace nueve años violó a una jovencita con quien tuvo un hijo, nunca se hizo cargo del menor, pero sí le prohibió tener otra relación y aparentemente esto fue lo que desencadenó el terrible suceso.

Autoridades locales aseguraron que el múltiple crimen habría sido consecuencia de las diferencias entre dos grupos religiosos de católicos y evangélicos. De cualquier forma, el hecho no fue causado por asuntos religiosos, sino que fue un crimen de odio, al igual que el de Estados Unidos.

Las conductas violentas están presentes en todas las sociedades y la gente se alarma por estos actos irracionales; no obstante, en el interactuar cotidiano existe poca tolerancia hacia las preferencias sexuales, religiosas o ideológicas de quienes nos rodean.

 

OR

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